
Viernes Santo
Ricardo Guerra Sancho Cronista Oficial de Arévalo
El Viernes
Santo
22 de abril. Viernes Santo
SANTOS OFICIOS
4,30 de la tarde: Iglesia del Centro Asistencial “Santa Teresa” de Arévalo.
5,00 de la tarde: Iglesia de los Salesianos.
5,00 de la tarde: Monasterio Cisterciense de Santa María la Real “Trapa”.
6,00 de la tarde: Iglesia de Santo Domingo de Silos.
PROCESIÓN DEL SILENCIO O DEL SANTO ENTIERRO
A las 9,00 de la noche, desde la Iglesia de El Salvador.
PASOS: Cristo Amarrado a la Columna, Cristo de la Buena Muerte, Jesús Nazareno, Santo Sepulcro, Virgen de las Angustias (de San Juan), Santa Vera Cruz.
ITINERARIO: El Salvador, Calle Caldereros, Plaza del Arrabal, Arco del Alcocer, Plaza del Real, Meditación, Arco del Alcocer, Plaza del Arrabal, Calle Caldereros, El Salvador.
VÍA CRUCIS

VÍA CRUCIS
A las 8,00 de la mañana, desde la Iglesia de San Juan Bautista, con la imagen del Cristo de la Fe.
ITINERARIO: Iglesia de San Juan, Plaza de Isabel la Católica, Calle Ramón y Cajal, Avda. del Castillo, Calle Bajada del Castillo, Plaza de San Pedro, Calle Santa María al Picote, Plaza de la Villa, Iglesia de San Martín, Calle San Ignacio de Loyola, Plaza de Santo Domingo, Calle Caldereros y Plaza de El Salvador.
A las 11,30 de la mañana, en el Centro Asistencial “Santa Teresa” de Arévalo.
Vía Crucis
En la mañana del Viernes Santo, el Vía Crucis.Están nuestras celebraciones exentas de espectáculo. Sin embargo ¿quién no goza de la belleza plástica? al amanecer del Viernes en el Vía Crucis, cuando en la mañana fría solo se escuchan los pasos de los cofrades y devotos, los cantos susurrantes y repetitivos como si de un eco se tratara, oraciones en los momentos de las estaciones, desgarradoras escenas de la Pasión. Los pájaros que despiertan alborotados al nuevo día y asisten como únicos espectadores al paso de la comitiva, o el crotorar de las cigüeñas de las torres y sus vuelos lentos y majestuosos. Cuando silenciosos acompañantes del Cristo de la Fe procesionan por la ronda de San Pedro delante del castillo, mirando el ralo paisaje de la loma; cuando pasa por el arco de Santa María bajo su torre, por la medieval Plaza de la Villa o delante del atrio románico de San Martín. En el Mirador, otra vez la loma, y los penitentes cubiertos de verdugo, que en algunas ocasiones más frías, deja sólido de hielo el vapor de la agitada respiración. Mañana de la meseta, con un clima muchas veces bajo cero.



























































