Centro hístorico de la antigua villa, es un bellísimo y sugerente ejemplo de arquitectura popular castellana medieval soportada casi en su totalidad, con sus 31 columnas de piedra y admirablemente 25 de madera; casas con entramados de madera y ladrillo; flanqueada por esas tres magestuosas torres mudéjares, cada una distinta y las tres ejemplos extraordinarios de ese mudéjar castellano del foco arevalense. Ha sido restaurada recientemente.
En esta palza se encuentran la casa donde vivió y murio el escritor y gran poeta Nicasio Hernandez Luquero, con sus recuerdos personales y su biblioteca, todo ello guardado primorosamente por su hija Aurora. De su sentir por esta plaza y por su adyacente Calle del Clavel:
Bajo sus soportales
-suelo de guijas duras
-se fue haciendo mi alma,tranparente y sencilla;
con otros muchachuelosurdí mil travesuras y gusté en los veranos del placer de la trilla...