Esta hermosa casa-palacio de los Señores Altamirano, entroncada con la rama de los Fontiveros; sobre su adintelada puerta de granito, campean los escudos con el Aguila de los Sedeño, el Castillo de los Altamirano y los Róeles de los Gutiérrez. Tiene un balcón esquinado con columna de capitel jónico, muy semejante a los característicos balcones esquinados extremeños. Hace esquina con el callejón del Paraíso. En este palacio vivieron los abuelos de Hernán Cortés. Por este callejón se llega a otro palacio con notable portada que permaneció a los Osorio, en la plazuela de San Andrés. En esta plazuela se encontraba la Iglesia de San Andrés que desapareció en el s. XVI. Todavía en 1731, el Común de Vecinos, pagaba ciertos beneficios rurales a esta parroquia.