Más de 226.000 turistas en cinco meses y medio. Esta cifra resume lo que ha supuesto para Arévalo la exposición “Credo”. Una muestra que quedará grabada en la mente de todos los vecinos no sólo por el número de visitantes sino, también, por la colaboración y el trabajo conjunto llevado a cabo por toda la sociedad arevalense y por las diferentes administraciones durante este tiempo.
José Velicia, el fundador de “Las Edades del Hombre”, decía que este proyecto “es un pan amasado por muchas manos, con cariño y pasión” y esta idea, que surgió hace 25 años, se ha puesto aún más de manifiesto durante esta decimoctava edición. Una edición que ha sido un éxito colectivo en el que los protagonistas han sido “Credo” y, cómo no, Arévalo, que ha servido de complemento a la muestra.
Han sido meses en los que nuestra ciudad, con emblemas como la reina Isabel La Católica y el sabroso cochinillo o tostón asado, se ha convertido en el centro de todas las miradas y ha dejado un buen sabor de boca en muchos de los turistas que han paseado por nuestras calles, conocido nuestro patrimonio y nuestra historia y se han deleitado con una gastronomía que, seguro, volverá a atraer a muchos de estos visitantes a Arévalo.
La exposición “Credo” ha concluido su camino pero Arévalo, más enriquecida artística, histórica y culturalmente gracias a la magnífica muestra de “Las Edades del Hombre” y a su gran renombre, tiene mucho que ofrecer a los turistas. Ha sido la punta de lanza del proyecto “Ávila religiosa 2013-2015” y continuará siendo un lugar de peregrinación que no dejará indiferente a los turistas que se acerquen a nuestra llanura mística. Una llanura repleta de colores, olores, sabores e impresiones.